
Batalla campal en Avellaneda: Independiente y la U. de Chile suspendieron su partido tras graves incidentes
El fútbol sudamericano volvió a quedar marcado por la violencia.
El encuentro entre Independiente y la Universidad de Chile, por los octavos de final de la Copa Sudamericana, debió ser suspendido luego de una brutal batalla campal entre hinchas de ambos equipos en Avellaneda, que dejó un saldo de 18 heridos, dos de ellos en estado crítico.
La violencia comenzó cuando la barra de la U de Chile, que había viajado desde Santiago en colectivos, agredió a simpatizantes locales. La falta de un operativo de seguridad adecuado permitió que los disturbios se expandieran rápidamente tanto dentro como fuera del estadio. Testigos denunciaron la ausencia de la Policía Bonaerense en los primeros minutos y la escasa reacción de los controles del club.
“Soy hincha de Independiente y no puedo ir a la cancha, porque esto es algo común. La Policía no aparece, y cuando lo hace, no reprime. Es un desastre”, relató un vecino de la zona.

Los enfrentamientos dejaron escenas de pánico, destrozos en las inmediaciones y un fuerte cuestionamiento a la CONMEBOL, que nuevamente queda bajo presión por la seguridad en sus torneos.
Los heridos
Según información de los hospitales de la región, los heridos fueron trasladados de urgencia a diferentes centros de salud:
- Hospital Fiorito: Gonzalo Alfaro (muy grave, operado por caída de altura), Jaime Mora (cirugía por fractura), Pablo Mora, Brayan Martínez (apuñalado), Ignacio Castro, Diego Trujillo, Sebastián Aliste, Fernando Ortiz (traumatismo de cráneo), Hian Abreu, Carlos Mesa, Román Silva y Victoria Niera (todos con politraumatismos).
- Hospital Presidente Perón: Andrés Villalobos (traumatismo de cráneo), Diego Montero (apuñalado en tórax y traumatismo de cráneo), Renato Urbina (traumatismo de cráneo).
- Hospital de Wilde: Joaquín Vaina, Rubén Torres, José Acuiada y Patricio Valenzuela (todos politraumatizados).
Reacciones y posibles sanciones
Ariel Aragón, representante de la Embajada de Chile en Buenos Aires, confirmó que la Justicia ya abrió una investigación y que en las próximas horas la fiscalía determinará los pasos a seguir.
Mientras tanto, tanto Independiente como la U de Chile se exponen a fuertes sanciones disciplinarias de la CONMEBOL, que podrían incluir desde la pérdida de puntos hasta la clausura de estadios y sanciones económicas.
El fútbol volvió a sufrir un duro golpe. Lo que debía ser una fiesta continental se transformó en un escándalo con heridos graves, violencia descontrolada y un partido suspendido que ahora tendrá consecuencias dentro y fuera de la cancha.
Fuente: Cadena 3