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Cacho Buenaventura: El humor que traspasa fronteras y el legado de Cruz del Eje

En una charla con Sergio Bringas, el querido humorista Cacho Buenaventura, cuyo verdadero nombre es Luis Eduardo, compartió anécdotas de su trayectoria artística y recuerdos de su infancia.

Cacho Buenaventura: El humor que traspasa fronteras y el legado de Cruz del Eje

En una charla con Sergio Bringas, el querido humorista Cacho Buenaventura, cuyo verdadero nombre es Luis Eduardo, compartió anécdotas de su trayectoria artística y recuerdos de su infancia.

Con su característico humor, Cacho repasó su historia desde sus primeras presentaciones hasta sus giras internacionales, pasando por su estrecha relación con su familia y su gran amor por el público.

El origen de una tradición: El Fernet con Coca

Uno de los temas que surgió en la conversación fue la historia del icónico Fernet con Coca, una bebida que, según relatos populares, tuvo su origen en Cruz del Eje. Cacho relató la anécdota de un vecino, el "Negro Becerra", a quien el médico le prohibió la ginebra y optó por probar el Fernet con soda. Sin embargo, al no convencerlo el sabor, decidió experimentar con Coca-Cola, dando origen a la combinación perfecta que hoy es un símbolo de la cultura cordobesa.

Cruz del Eje: Un semillero de talentos

Cacho recordó con cariño su infancia en un Cruz del Eje pujante, donde las instituciones educativas florecían y los jóvenes se preparaban para diversas carreras. "Era un imperio", afirmó, describiendo cómo la educación terciaria atrajo a miles de estudiantes a la ciudad. Sin embargo, su destino lo llevó por el camino del arte desde temprana edad, cuando con apenas 14 años ya animaba eventos escolares y festivales.

El humor como profesión y un amor de toda la vida

A los 19 años, mientras combinaba trabajos en distintos rubros, Cacho descubrió que podía vivir del humor. Un golpe de suerte lo llevó a reemplazar a un locutor en un evento y, con su carisma inigualable, conquistó al público. Desde entonces, su carrera despegó, llevándolo a escenarios nacionales e internacionales. Pero su mayor orgullo es su familia: lleva 50 años casado con Estela Maris, con quien tiene tres hijos y ocho nietos. "Los nietos te cambian la cabeza", confesó entre risas, recordando las travesuras de sus pequeños.

Un humor sin fronteras

Con presentaciones en Estados Unidos, Canadá, España y Australia, Cacho supo llevar su humor más allá de las fronteras. "Al principio iba con la intención de contar chistes en cordobés, pero me encontré con un público variado, con sanjuaninos, porteños, mendocinos y hasta mexicanos", contó. Así, su humor evolucionó, adaptándose a cada escenario sin perder la esencia que lo caracteriza.

Un legado de alegría

Hoy, con más de cinco décadas en el humor, Cacho Buenaventura sigue conquistando risas y corazones. Con anécdotas entrañables y un espíritu inquebrantable, su legado trasciende generaciones, demostrando que la alegría y la risa son un idioma universal.

 

Fuente: Sergio Bringas.

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