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El colmo del frío: pérdidas de agua y calles congeladas en Merlo

La combinación de infraestructura descuidada, baja inversión en mantenimiento y la falta de respuesta ágil de la cooperativa se traduce, literalmente, en un riesgo para la salud de los merlinos.

El colmo del frío: pérdidas de agua y calles congeladas en Merlo

La combinación de infraestructura descuidada, baja inversión en mantenimiento y la falta de respuesta ágil de la cooperativa se traduce, literalmente, en un riesgo para la salud de los merlinos.

Una vez más, el invierno nos enfrenta a una postal preocupante en la Villa de Merlo. Con temperaturas bajo cero durante varias jornadas consecutivas, los problemas estructurales vuelven a quedar en evidencia. Esta vez, los protagonistas indeseados son los caños de provisión de agua de la cooperativa, que presentan pérdidas en distintos puntos de la ciudad y agravan aún más los efectos del intenso frío.

Lo que debería ser una red de servicios funcionando con eficiencia, se convierte en una amenaza cuando el agua derramada por desperfectos o roturas se congela sobre el asfalto, generando verdaderas trampas invisibles para vecinos y turistas. Calles y avenidas clave de la localidad hoy están marcadas por el hielo, producto de filtraciones que aún no reciben solución inmediata.

El resultado es tan predecible como lamentable: motos deslizándose sin control, caídas peligrosas, peatones caminando con temor y una sensación general de desprotección. La combinación de infraestructura descuidada, baja inversión en mantenimiento y la falta de respuesta ágil de la cooperativa se traduce, literalmente, en un riesgo para la salud de los merlinos.

Más allá del frío –que es natural y esperado en esta época– lo que no podemos seguir normalizando son las consecuencias de un servicio esencial que no está a la altura de las circunstancias. Hoy, los vecinos no solo deben abrigarse: también deben esquivar los charcos congelados que nadie arregla.

Se recomienda a toda la comunidad extremar precauciones al circular, especialmente en moto o bicicleta. Y a las autoridades competentes, se les exige lo mínimo indispensable: prevención, mantenimiento y responsabilidad. Porque en Merlo, el frío no se puede evitar, pero el abandono sí.

 

Fuente: El Observador.

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