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Emma, la niña atacada en Los Peros, recibió el alta médica

“Ya está en casa. Hoy lloramos de felicidad y agradecimiento”, escribió Lucas en un breve pero contundente texto que sintetizó el sentimiento generalizado del entorno.

Emma, la niña atacada en Los Peros, recibió el alta médica

“Ya está en casa. Hoy lloramos de felicidad y agradecimiento”, escribió Lucas en un breve pero contundente texto que sintetizó el sentimiento generalizado del entorno.

La comunidad vivió este lunes una jornada cargada de emoción y alivio. Emma, la niña de 10 años que había resultado gravemente herida durante un brutal ataque ocurrido la semana pasada en la zona rural, finalmente pudo dejar el sanatorio tras casi siete días internada y luego de haber sido sometida a una cirugía.

El alta fue confirmada por su padre, Lucas Argüello, quien eligió compartir la noticia en redes sociales. El mensaje no tardó en expandirse entre vecinos, familiares y conocidos, que siguieron atentos la recuperación de la pequeña desde el primer momento.

“Ya está en casa. Hoy lloramos de felicidad y agradecimiento”, escribió Lucas en un breve pero contundente texto que sintetizó el sentimiento generalizado del entorno.

Una recuperación que emocionó a la comunidad

Emma había sido atacada el martes anterior por Diego Domingo Ponce, un hombre condenado a prisión perpetua por un femicidio que se encontraba en libertad condicional. Según la reconstrucción de los hechos, el agresor llegó a la vivienda familiar, pidió agua, robó dinero y luego hirió a la niña con un arma blanca, provocándole cortes en el tórax y la zona del cuello.

Las heridas obligaron a trasladarla de urgencia al sanatorio Allende, donde fue operada y permaneció internada bajo estrictos cuidados médicos. Durante esos días, la comunidad se organizó para brindar apoyo permanente a la familia, que recibió mensajes, cadenas de oración y muestras de solidaridad desde distintos puntos de la región.

Un regreso esperado

Con el alta, Emma volvió a su hogar junto a sus padres y su hermana menor, un escenario que la familia esperaba desde el primer día. Si bien la recuperación continuará puertas adentro, el paso más difícil ya fue superado.

La noticia significó un soplo de esperanza para una población aún conmovida por el episodio y dejó en evidencia el fuerte acompañamiento que rodeó a la niña: nadie atravesó este proceso en soledad.

Fuente: El Observador.

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