
Escándalo en Traslasierra: detienen en Mina Clavero a un exbarrabrava de River condenado a perpetua por el crimen de Gonzalo Acro
El prófugo Sergio “Pelado” Piñeiro vivía bajo una identidad falsa en Villa Cura Brochero y dirigía un equipo de fútbol femenino.
La tranquilidad del Valle de Traslasierra se vio sacudida este martes por un operativo que terminó con la captura de un prófugo de la Justicia de alto perfil. Sergio “Pelado” Piñeiro, exintegrante de la barra brava de River Plate y condenado a prisión perpetua por el asesinato de Gonzalo Acro, fue detenido por la Policía Federal Argentina en la localidad cordobesa de Mina Clavero.
El arresto se concretó tras una serie de tareas de inteligencia realizadas por agentes de la fuerza en la Departamental San Alberto. Piñeiro, prófugo desde 2017, había logrado mantener una vida paralela en el corazón de Traslasierra, utilizando documentación falsa a nombre de Leandro Miguel Iglesias.
Una doble vida en el valle
Lejos del mundo violento de las barras del fútbol, Piñeiro se había reinventado en Villa Cura Brochero. Según confirmaron fuentes policiales, el hombre residía en la zona desde hacía ocho años y se había integrado plenamente a la comunidad, al punto de dirigir un equipo de fútbol femenino en el Club Atlético Santa Ana de Mina Clavero.
Los investigadores detallaron que su vida transcurría sin sobresaltos y que pocos en el entorno local conocían su verdadero pasado. Su detención pone fin a una fuga que comenzó en 2017, cuando la Cámara Federal de Casación Penal ratificó su condena a perpetua por el crimen de Acro.
El rol en el homicidio de Acro
El caso Acro marcó un antes y un después en la violencia de las barras argentinas. Piñeiro fue señalado como coautor del asesinato del entonces referente de “Los Borrachos del Tablón”, ocurrido el 7 de agosto de 2007 en Villa Urquiza, Ciudad de Buenos Aires.
De acuerdo con la sentencia judicial, Piñeiro actuó junto a Pablo “Cucaracha” Girón brindando “apoyo material y táctico” a Ariel “Colo” Luna, autor de los disparos que acabaron con la vida de Acro. Fue él quien trasladó a Girón al lugar del ataque y participó en la coordinación del operativo criminal.
Aunque la condena se dictó en 2015, Piñeiro no se presentó al juicio alegando problemas psiquiátricos. Dos años más tarde, tras confirmarse la sentencia, desapareció.
Las incógnitas de la fuga
Con su detención, la Justicia busca ahora reconstruir los pasos de Piñeiro durante sus años en la clandestinidad. Las principales líneas de investigación apuntan a determinar cómo obtuvo la documentación falsa y si contó con ayuda para mantenerse oculto.
El caso reabre uno de los capítulos más oscuros de la violencia ligada al fútbol argentino y pone en evidencia la capacidad de algunos condenados para eludir la acción de la Justicia durante años.
Fuente: Sergio Bringas.