
Incendio en el chipeadero de Merlo: investigan un hecho presuntamente intencional
Si bien la situación ya está prácticamente controlada, el funcionario advirtió que el chipeadero permanecerá cerrado y no se recepcionarán restos de poda hasta nuevo aviso.
El director de Ambiente de la Municipalidad de Merlo, Pedro Romero, confirmó que el incendio ocurrido el pasado fin de semana en el chipeadero municipal habría sido provocado de manera intencional. El siniestro generó preocupación debido a la gran cantidad de material acumulado en el predio, aunque la lluvia registrada esa misma noche ayudó a controlar la propagación de las llamas.
“Era tanta la acumulación que el fuego seguía por debajo, aunque en la superficie pareciera apagado. Por eso trabajaron en conjunto Vialidad Provincial, Bomberos Voluntarios y el municipio, removiendo el material con máquinas y agua para evitar que quedaran focos encendidos”, explicó Romero en diálogo con Radio Láser.
Si bien la situación ya está prácticamente controlada, el funcionario advirtió que el chipeadero permanecerá cerrado y no se recepcionarán restos de poda hasta nuevo aviso. “Estamos en una época muy seca y cualquier chispa puede derivar en un incendio mayor. Por eso tampoco se autorizan quemas domiciliarias; ya se han labrado multas en algunos casos”, subrayó.
Romero recordó además que, con el inicio de septiembre, concluyó oficialmente la temporada de poda: “Los podadores ya no tienen permiso. En casos puntuales, los restos deben ser trasladados directamente al predio del Jote por cada responsable, nunca dejarlos en la vía pública. Quien lo haga puede recibir sanciones”.
Vecinos denunciaron que algunos transportistas trasladan ramas sin cubrir adecuadamente los vehículos, desparramando restos en caminos rurales y en baldíos, lo que agrava la problemática de los basurales a cielo abierto. “La normativa exige que los camiones vayan cubiertos con media sombra, como ocurre con los áridos. Estamos reforzando controles, pero también pedimos colaboración ciudadana para denunciar estas situaciones”, agregó el director de Ambiente.
El funcionario también recordó que quienes extraigan un árbol por motivos de construcción deben reponerlo, de acuerdo a la ordenanza vigente, y que el vivero municipal dispone de ejemplares y asesoramiento para quienes deseen forestar voluntariamente.
“Lo que pasó con el chipeadero es lamentable, porque había viviendas cercanas y pudo haber tenido consecuencias mucho más graves. Estamos trabajando para evitar que vuelva a ocurrir y pedimos a la comunidad responsabilidad para no generar riesgos innecesarios”, concluyó Romero.
Fuente: Sergio Bringas.