
Israel lanza una ofensiva masiva contra Irán y escala el conflicto en Medio Oriente
Israel lanzó una ofensiva aérea sobre instalaciones nucleares en Irán. Hay decenas de muertos, incluidos altos mandos, y se teme una escalada mayor en el conflicto regional.
En la madrugada del viernes, Israel desplegó una serie de ataques aéreos sobre instalaciones nucleares y objetivos militares estratégicos en territorio iraní, en una de las ofensivas más contundentes registradas hasta la fecha entre ambos países. La operación se desarrolló en coordinación con los servicios de inteligencia del Mossad, que habrían logrado infiltrar armas de precisión y comandos dentro de Irán, además de establecer una base secreta de drones.
El ataque, que incluyó la participación de decenas de aeronaves, fue dirigido a centros de desarrollo nuclear y estructuras defensivas, causando importantes daños materiales y un elevado número de víctimas. Según medios estatales iraníes, al menos 78 personas murieron y más de 200 resultaron heridas, aunque las cifras oficiales aún no han sido confirmadas. Se reportó también la muerte de figuras clave del aparato militar iraní, incluidos altos mandos de la Guardia Revolucionaria y científicos nucleares.
Las Fuerzas de Defensa de Israel declararon que se trató de una acción preventiva ante la inminente amenaza de que Irán alcance capacidad armamentística nuclear. En este marco, aseguraron haber dañado gravemente el complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz, una de las principales instalaciones del programa nuclear iraní.
La operación no solo impactó en objetivos militares, sino que también dejó secuelas en áreas urbanas. Sirenas y alertas despertaron a la población israelí alrededor de las 3 de la mañana, mientras se instaba a los ciudadanos a buscar refugio ante posibles represalias.
La reacción iraní no se hizo esperar. Horas antes, Teherán había respondido con el lanzamiento de un centenar de drones hacia Israel, la mayoría de los cuales fue interceptada. Las autoridades iraníes acusan a Estados Unidos de colaborar con Israel en esta operación, aunque desde Washington se desligaron de cualquier participación directa.
El conflicto se intensifica en un contexto de tensión creciente y con antecedentes recientes de enfrentamientos indirectos, como el intercambio de misiles en abril del año pasado y los ataques dirigidos a aliados regionales como Hamás y Hezbolá. Sin embargo, la magnitud y alcance del ataque actual marca un punto de inflexión.
Tanto Irán como Israel se preparan ahora para una posible escalada mayor. Mientras en la región se refuerzan medidas de seguridad, la comunidad internacional observa con preocupación el posible desenlace de este nuevo episodio de una crisis prolongada.