
La Escuela “La Mota” celebra sus 25 años con una gran peña abierta a toda la comunidad
En diálogo con Sergio Bringas por FM Láser, la profesora de inglés Camila Geschwentner anticipó los festejos por el 25° aniversario de la Escuela Autogestionada “La Mota”.
El evento, que promete ser una verdadera fiesta comunitaria, se realizará este viernes a partir de las 10 de la mañana y estará abierto a todo el público.
“Este año decidimos abrir las puertas de la escuela a toda la comunidad de Merlo y los alrededores, porque 25 años no se cumplen todos los días”, expresó Geschwentner, destacando el espíritu colectivo y barrial que caracteriza a la institución desde sus orígenes. La celebración tomará formato de peña y se extenderá hasta pasadas las 14.30 horas. Habrá espectáculos de alumnos, exalumnos, familias y docentes, además de una cantina con variadas propuestas gastronómicas y una gran rifa con más de 40 premios, entre ellos estadías en hoteles.
Durante la entrevista, Geschwentner compartió también una emotiva reseña histórica de la institución: “La escuela surge por una necesidad del barrio. En los años 80, los chicos tenían que cruzar rutas peligrosas para poder asistir a clases. Entonces, los vecinos se organizaron, presentaron notas y lograron que se aprobara su construcción”. Fue así que el 16 de junio del año 2000 se inauguró formalmente la escuela, que hoy alberga a más de 760 alumnos de nivel inicial, primario y secundario.
Uno de los momentos destacados del festejo será la reinauguración de la biblioteca de la escuela, que ahora contará con un sistema de préstamo organizado y accesible para toda la comunidad educativa. “Los profes de lengua y medios han hecho un gran trabajo catalogando y ordenando los libros. También tenemos cartel nuevo, la biblioteca está quedando hermosa”, comentó la docente.
“La Mota” se define por una fuerte identidad barrial y una impronta educativa que pone el acento en lo humano, lo artístico y lo colectivo. Su modelo autogestionado implica que la organización interna no depende de una dirección tradicional, sino de una comisión integrada por docentes y vecinos. “Es una escuela del barrio y para el barrio”, remarcó Geschwentner, emocionada por la continuidad generacional: exalumnos que hoy son padres, o incluso docentes, continúan apostando por el proyecto educativo que ayudaron a construir.
La comunidad entera está invitada a participar de este festejo que busca honrar el pasado, celebrar el presente y proyectar un futuro colectivo. Quienes deseen colaborar pueden adquirir números de la rifa a través de alumnos, docentes y miembros de la escuela. “Si no llegás a comprar el número, igual venite. La idea es compartir y pasarla bien. Queremos que sea una fiesta para todos”, concluyó la profesora.
Fuente: Sergio Bringas