
Un grupo de merlinos logró abrir la ruta de escalada más alta de San Luis
Esta expedición, desafió terrenos inexplorados y condiciones extremas para abrir una vía de 200 metros en el Salto del Chispiadero.
Los escaladores Galileo Addamo, Marcos Deltetto, Francisco Silvestre y Bautista Silvestre, un equipo de la escuela de escalada "La Torre" con sede en el Club Casino de Villa de Merlo, desafiaron la imponente pared del Salto del Chispiadero, en Las Chacras, alcanzando una altura de 200 metros en una nueva vía que bautizaron con un curioso nombre que resume su vivencia: "San Agüita de la Cumbre”.
En la expedición, se enfrentaron a ríos, arroyos, laderas empinadas, clima impredecible y terrenos inexplorados que pusieron a prueba tanto su resistencia física como mental. La decisión de aprovechar esa estrecha ventana de buen clima no fue casual; detrás estaba el objetivo de superar lo que el año anterior había quedado inconcluso. Los escaladores, con el recuerdo de su intento anterior, sabían que esta era su oportunidad. "Accionamos el jueves muy temprano, arrancamos tipo 5 de la mañana para llegar allá con tiempo, ya que es una caminata muy dura", contó Deltetto.
La densa niebla inicial apenas les permitía ver a lo lejos, pero sin detenerse y después de una caminata de unas 4 horas, llegaron al pie de vía. Aunque el cansancio estaba presente, no les impidió avanzar: montaron las cuerdas y completaron el primer tramo, dejando todo listo para continuar al día siguiente. "Dormimos a la intemperie, con muchísima humedad", expresó el escalador.
El segundo día fue aún más intenso. Comenzaron a escalar a las 8:30, enfrentándose a una pared húmeda y resbalosa por el barro que complicaba el ascenso. En reiteradas ocasiones, debido a las condiciones, tuvieron que recurrir a técnicas de escalada artificial para seguir avanzando. Pero la recompensa llegó horas más tarde, cuando alrededor de las 17 horas, alcanzaron la ansiada cumbre.
"San Agüita de la Cumbre" debe su nombre a una inesperada fuente de alivio. "Íbamos sin agua, y en la cumbre encontramos unos pozos llenos de agua gracias a las lluvias anteriores. Así que tomamos agua de ahí, por eso el nombre de la ruta", indicó Deltetto.
Sin embargo, la aventura no terminó allí. Desde la cima, el horizonte mostraba un cielo cada vez más oscuro, las nubes se acumularon y los relámpagos en la distancia los empujaron a apurar el paso, bajando en una carrera contra la tormenta: "Terminamos bajando de noche hasta el río y haciendo todo el recorrido de vuelta sin parar para evitar la tormenta y que nos pudiese dejar de ese lado de la pared. Fueron 17 horas en total de caminata sin parar hasta el auto".
Con esta nueva ruta abierta, los escaladores de Merlo marcaron un nuevo récord en San Luis."Se abrió en total unos 200 metros de pared vertical de escalada. En teoría, la más grande del centro del país, la más alta", celebró Deltetto tras la épica experiencia que quedará en el recuerdo como una demostración de esfuerzo, superación y pasión por la escalada.


Fuente: El Corredor Noticias