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Una trabajadora denuncia discriminación de género y maltrato laboral en una universidad privada de Villa Mercedes

La denuncia continúa generando repercusiones mientras se espera alguna respuesta oficial de la institución involucrada.

Una trabajadora denuncia discriminación de género y maltrato laboral en una universidad privada de Villa Mercedes

La denuncia continúa generando repercusiones mientras se espera alguna respuesta oficial de la institución involucrada.

Una administrativa que trabajó durante seis meses en una sede de una universidad privada en Villa Mercedes denunció públicamente haber sido víctima de discriminación, destrato y un despido sin justificación por parte del secretario académico, su superior directo. Su testimonio, difundido a través de un video en redes sociales, generó fuerte repercusión en la comunidad educativa y abrió un debate sobre la responsabilidad institucional en materia de inclusión y respeto a la diversidad.

En diálogo con FM Láser, Ivonne Torres relató cómo ingresó a trabajar sin haber explicitado su condición de chica trans, ya que —según explicó— “no tenía nada que ver con las funciones que desempeño ni con mi profesionalismo, sino con algo personal e íntimo”. Sin embargo, asegura que con el paso de los meses comenzó a percibir cambios de actitud por parte del secretario académico: “Empecé a notar miradas analizadoras, incómodas. Al principio me trataban con respeto, pero después él empezó a evitarme, a no saludarme y a no darme información que sí le comunicaba a mi compañera”.

Según su relato, el funcionario era el encargado de transmitir las tareas y disposiciones de la sede central, pero ella —a diferencia de su colega— dejó de recibir esas instrucciones. “Eso afectaba mi desempeño. Me mandaban a cumplir tareas que nunca me habían comunicado. Si me equivocaba era porque no me daban la información. Fue una falta de respeto a mi trabajo y a mi persona”, afirmó.

Ante esta situación, Ivonne solicitó una reunión con el secretario académico para intentar resolver la falta de comunicación. Sin embargo, la charla no trajo mejoras, y apenas dos días hábiles después fue despedida sin causa y sin previo aviso, según denunció. “Recursos Humanos no me respondió cuando pregunté el motivo. Y ese día, casualmente, él no fue a trabajar”, expresó.

El momento del despido fue, para ella, uno de los episodios más dolorosos. La notificación no se realizó de manera privada, sino que fue leída en voz alta por una gestora frente a otros empleados. “Fue una humillación innecesaria. Mi abogada me dijo que eso tampoco corresponde: el secretario académico es quien debía comunicarlo, no una gestora frente a testigos. Hicieron todo de forma estratégica para cubrirse”, apuntó.

A pesar de que la universidad nunca señaló fallas en su desempeño, Ivonne asegura que la actitud de su superior fue deteriorándose desde los primeros meses. “Siempre me decía que estaba cumpliendo los objetivos, que me había adaptado muy rápido. Nunca me dieron capacitaciones ni me explicaron qué objetivos debía cumplir. Lo confuso es que me repetían que todo estaba bien, pero igual me despidieron”, señaló.

La trabajadora también se refirió al entorno laboral: “En la universidad no veía inclusión. No había personas de la comunidad, no se fomentaba la diversidad. Yo siento que cuando me contrataron no sabían que era una chica trans, y cuando se enteraron, todo cambió”.

El impacto emocional del despido fue profundo. “Me afectó psicológicamente. Llegué a dudar de mi capacidad, a pensar que el problema era yo. Esto me hizo replantearme todo, menos lo que debía cuestionar realmente: que ellos fueron quienes actuaron mal”, expresó con firmeza.

Actualmente, Ivonne trabaja junto a su abogada para determinar los pasos legales a seguir. “Estamos analizando cada detalle porque es un tema delicado. Jamás imaginé vivir algo así, y menos en una universidad”, dijo.

Finalmente, aseguró que visibilizar su caso no la asusta respecto a futuras oportunidades laborales: “Al contrario, creo que hablarlo deja las cosas claras desde el inicio. Los que tienen que cambiar no somos nosotros, sino estas instituciones. Si no se los expone, siguen actuando impunemente”.

La denuncia continúa generando repercusiones mientras se espera alguna respuesta oficial de la institución involucrada.

Fuente: Sergio Bringas

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